viernes, 5 de febrero de 2010

La muerte del amor

Autor imagen: Mel Gama


Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos
sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos.

Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta
reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos hablo el Odio y dijo:

- "...Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio el que estaba hablando y él siempre quiere
matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el
Odio los necesitara a todos.

-"Quiero que maten al Amor", dijo.

Muchos sonrieron malévolamente pues más que uno le tenía ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:


-Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo
soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron tan
decepcionados:

- Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía
adelante.

Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo:

-En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la
riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará.


...Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quién, efectivamente, cayó herida pero después de
luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfo de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envío a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban
toda clase de artimañas y situaciones para despistar al amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
pero el Amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y
los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros.

Envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, La Indiferencia, La Pobreza, La Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás:


-Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.

De pronto de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido que vestía de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver. Su aspecto era fúnebre como el de la muerte:

"Yo mataré el Amor", dijo con seguridad.

Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo lo que ninguno había podido.
El Odio dijo:


-"Ve y hazlo".

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para
comunicarles después de mucho esperar que por fin EL AMOR HABIA MUERTO.

Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló:

-Ahí les entrego al Amor totalmente muerto y destrozado y sin decir más se marchó.

-"Espera " dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el
menor esfuerzo para vivir.

-¿Quién eres??

El sentimiento
levantó por primera vez su horrible
rostro y dijo:

SOY LA RUTINA.

Desconocido



2 comentarios:

azul dijo...

Creo que ya lo leí...pero igualmente me hizo llorar...que haya algo que venza a algo puro como el sentimiento del Amor , pero si..quizás la rutina podría vencerlo, asi que a luchar contra ella

Carmen dijo...

Sí, es muy visto ya, Azul.

Es una pena, pero si hay algo que acabe con el amor.

Un beso.